¿Qué es la microtia?
La microtia es una malformación congénita del pabellón auricular —la parte visible de la oreja—: durante el embarazo la oreja no completa su desarrollo y el bebé nace con una oreja más pequeña, deformada o, en la forma más severa, con solo un remanente de piel y cartílago donde debería estar. Afecta con más frecuencia a una sola oreja, más a menudo la derecha, y es algo más común en varones.
No es causada por nada que la madre haya hecho o dejado de hacer. Puede presentarse sola o acompañada de otras diferencias del desarrollo de la cara, como un maxilar o una mejilla menos desarrollados del mismo lado. Con frecuencia se asocia a atresia del conducto auditivo —el conducto no está abierto—, y por eso la audición se revisa siempre, desde el primer contacto.
Los grados de microtia
La forma de la oreja es lo que más pesa al elegir la técnica, por eso la microtia se describe por grados. La clasificación más usada tiene cuatro:
- Grado I: la oreja es más pequeña de lo normal, pero conserva casi todas sus estructuras reconocibles —el borde (hélix), los pliegues internos, la concha, el lóbulo—.
- Grado II: faltan o están deformadas algunas estructuras; con frecuencia el tercio superior de la oreja está plegado o enrollado sobre sí mismo y la oreja se ve corta. Aquí entran muchas orejas «en copa» o «constreñidas» severas.
- Grado III: es la forma clásica. Queda un remanente vertical de piel y cartílago, con forma de cacahuate, y casi siempre un lóbulo desplazado; el conducto auditivo suele estar cerrado.
- Anotia: ausencia completa de la oreja. Es la forma menos frecuente.
Cómo se reconstruye una oreja: las técnicas
No hay una sola cirugía de microtia: hay un espectro, y lo que define el plan es cuánto tejido útil tiene la oreja del paciente.
Cuando falta casi toda la oreja (grado III y anotia), el estándar es construir un armazón de cartílago costal: se toma cartílago de las costillas del propio paciente, se esculpe a mano con la forma de una oreja —borde, pliegues, concha— y se coloca bajo la piel de la zona. Es una cirugía por etapas: en una primera se coloca el armazón; en una segunda, meses después, se despega la oreja de la cabeza para darle proyección y se crea el surco de detrás. El cartílago propio es tejido vivo: crece con el niño y no se rechaza.
Cuando la oreja conserva buena parte de sus estructuras (grados I y II, orejas constreñidas), muchas veces no hace falta construir una oreja nueva, sino reconstruir la que existe: se despliega la parte superior que está enrollada, se redistribuye y se refuerza el cartílago —a veces con un injerto de cartílago de la propia oreja o de la costilla—, se redefine el borde y se reposiciona la piel. Según el caso, puede resolverse en un solo tiempo quirúrgico.
También existen armazones sintéticos de polietileno poroso y las prótesis de silicona adheridas a la piel; son alternativas con indicaciones concretas que se comentan durante la valoración, junto con sus ventajas y sus riesgos.
Un caso real: antes y una semana después
El caso que se muestra en esta página es el de un niño en edad escolar con microtia de la oreja derecha. Antes de la cirugía la oreja era corta y su tercio superior estaba plegado sobre sí mismo, sin borde definido ni pliegues internos; conservaba el lóbulo. La fotografía posterior está tomada a la semana de la cirugía, con los puntos todavía colocados por delante de la oreja: la oreja ya tiene más altura, un borde definido, un surco bajo el borde y una concha reconocible.
Una semana es muy pronto para juzgar un resultado: la inflamación todavía cambia el contorno y la forma termina de asentarse a lo largo de los meses siguientes. Por respeto a su privacidad, los ojos se ocultan en las fotografías. Se publican con el consentimiento de su familia. Los resultados pueden variar de una persona a otra.
Toda cirugía conlleva riesgos y requiere una valoración médica previa. Los resultados pueden variar de acuerdo con cada paciente, su anatomía y su proceso de cicatrización individual.
¿A qué edad se opera la microtia?
La reconstrucción con cartílago costal suele planearse a partir de los seis años aproximadamente, y muchos cirujanos prefieren esperar a los ocho o diez: antes de esa edad no hay cartílago suficiente en las costillas para esculpir un armazón del tamaño de una oreja adulta. A esa edad, además, la oreja sana ha alcanzado casi su tamaño final, lo que permite igualarlas, y el niño suele estar entrando a la etapa escolar en la que las burlas empiezan a pesar.
Las orejas que conservan más estructura pueden corregirse a veces antes, y en recién nacidos con orejas deformadas —no microtias verdaderas— existen moldes que aprovechan las primeras semanas de vida. En adultos no hay límite de edad: la reconstrucción también se hace en personas que no se operaron de niños, aunque el cartílago es más rígido y se trabaja distinto.

La audición va primero
Antes de pensar en la forma de la oreja, se revisa cómo oye el niño. Cuando hay atresia del conducto, el oído afectado suele tener una pérdida auditiva de tipo conductivo; el oído sano, por lo general, oye bien. Esa valoración —audiometría, potenciales y, cuando se indica, una tomografía del oído— la realiza un otorrinolaringólogo o audiólogo, al que se refiere al paciente desde la clínica.
El orden importa: si más adelante se planea abrir el conducto o colocar un dispositivo auditivo, la piel y el cartílago de la reconstrucción se planean junto con el especialista de oído, para no cerrar opciones.
Cómo se valora el caso en la clínica
En la valoración el Dr. Arístides Arellano explora la oreja afectada y la sana, mide la diferencia de altura y posición entre ambas, revisa la calidad de la piel de la zona —cicatrices, cabello, grosor— y el desarrollo de la cara del mismo lado, y revisa los estudios de audición. Con eso se define el grado, la técnica y el número de tiempos quirúrgicos, y se habla con la familia de qué puede esperar y qué no.
Cuando el paciente es menor de edad, todas las decisiones se toman con sus padres o tutores, y el niño participa en la conversación según su edad: una reconstrucción de oreja funciona mejor cuando el propio paciente la quiere.
Precio de la reconstrucción de oreja
No publicamos una cifra única para la microtia porque no existe un caso estándar: el costo depende de la técnica, de si se necesita cartílago costal, del número de tiempos quirúrgicos, del tipo de anestesia y de los honorarios de hospital y anestesiólogo. El costo definitivo se determina en una consulta privada de valoración con el Dr. Arístides Arellano —$800 MXN, se cobra por separado—. Para deformidades menores del pabellón, como las orejas prominentes, consulta la página de otoplastia.
Microtia, otoplastia y reconstrucción: cómo se relacionan
Son tres cosas distintas y conviene no confundirlas. La otoplastia corrige orejas bien formadas pero prominentes o «despegadas»; la microtia es una oreja que no se formó completa. La reconstrucción de párpados, orejas y nariz agrupa la cirugía de estas tres unidades de la cara cuando se pierden por cáncer de piel o por un accidente, y la corrección de defectos congénitos reúne las malformaciones de nacimiento que trata la cirugía plástica, de las que la microtia es una de las más conocidas.
Quién realiza la cirugía
El Dr. Arístides Arellano Huacuja es cirujano plástico, estético y reconstructivo en Puebla. Médico Cirujano titulado por la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco (1986), ejerce con cédula profesional D.G.P. 1125959 y cédula de especialidad 0002008; realizó su especialidad en el Hospital General de Agudos Dr. Abel Zubizarreta, en Buenos Aires, entre 1987 y 1989. Es Fellow del International College of Surgeons (F.I.C.S.) desde 1994 y titular de la patente estadounidense US 5,928,158 (USPTO, 1999).
Atiende en la Clínica Dermatológica y Cirugía Estética de Puebla, fundada en 1971 por su padre, el dermatólogo Dr. Francisco Arellano Ocampo; él la dirige hoy, en segunda generación. La clínica está en Calle 20 Sur 2539, Col. Bellavista, 72500 Puebla, Pue.; abre de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 y sábados de 8:00 a 14:00, y las valoraciones se agendan al +52 221 155 2228.
La confianza se verifica, no se promete. Los 210 documentos escaneados —título, cédulas, diplomas, publicaciones y constancias, de 1977 a 2025— están abiertos en el archivo de credenciales del Dr. Arístides Arellano, junto con la explicación de la diferencia entre una cédula de especialidad y una certificación de consejo.
Recuperación · paso a paso
- Primeros díasVendaje protector sobre la oreja y, si se tomó cartílago costal, molestia en el pecho que suele ser lo más incómodo. Analgesia indicada y reposo relativo en casa.
- Semana 1Revisión y curación en consulta. La oreja se ve inflamada y los puntos siguen colocados; la forma todavía no es la definitiva.
- Semanas 2 a 3Retiro de puntos según evolución. Regreso a la escuela o al trabajo, evitando golpes y presión sobre la oreja al dormir.
- Semanas 4 a 6Se reanuda la actividad física; los deportes de contacto se posponen hasta que el cirujano lo autorice.
- 3 a 6 mesesLa inflamación cede y el relieve de la oreja se define. Si el plan es por etapas, la siguiente cirugía se programa cuando los tejidos han madurado, habitualmente varios meses después.
Riesgos y contraindicaciones
La reconstrucción de oreja es una cirugía delicada y, como toda cirugía, tiene riesgos específicos que se revisan con la familia antes de decidir:
- Infección: poco frecuente, pero en una reconstrucción puede comprometer el cartílago; se vigila de cerca y se trata de inmediato.
- Sufrimiento o pérdida de piel: la piel que cubre el cartílago es delgada; si su circulación se compromete puede exponerse el armazón y requerir una cirugía de cobertura.
- Hematoma: una acumulación de sangre bajo la piel que puede necesitar drenaje.
- Molestias en el sitio donador: cuando se usa cartílago costal, dolor en el pecho las primeras semanas y una cicatriz en el tórax; rara vez, una lesión de la pleura que se identifica y se resuelve durante la cirugía.
- Reabsorción o pérdida de definición del cartílago con el tiempo, que puede hacer menos visibles los relieves.
- Diferencias de tamaño, posición o proyección respecto a la oreja sana; una oreja reconstruida no es idéntica a una natural.
- Cicatrices: en la zona de la oreja y, si aplica, en el tórax; su calidad depende también de la piel de cada paciente.
- Riesgos anestésicos: propios de cualquier procedimiento bajo anestesia general; se evalúan con la historia clínica y los estudios preoperatorios.
La cirugía se pospone o se reconsidera cuando existe alguna de estas situaciones:
- Edad o desarrollo que todavía no aportan cartílago suficiente para la técnica planeada.
- Infección activa en la oreja, en la piel de la zona o un proceso respiratorio importante en los días de la cirugía.
- Enfermedades o trastornos de la coagulación no controlados.
- Una valoración auditiva pendiente cuando se planea cirugía del conducto: la oreja y el oído se planean juntos.
- Un paciente que, por su edad, puede opinar y no desea la cirugía todavía.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la microtia?
Es una malformación congénita en la que la oreja no termina de formarse durante el embarazo: el bebé nace con una oreja más pequeña, con los pliegues incompletos o con solo un remanente de piel y cartílago. Suele afectar a una sola oreja y con frecuencia se acompaña de un conducto auditivo cerrado, por lo que la audición siempre se revisa.
¿A qué edad se opera la microtia?
La reconstrucción con cartílago de la costilla suele plantearse a partir de los seis años aproximadamente, cuando hay cartílago suficiente para esculpir el armazón; muchos cirujanos prefieren entre los ocho y los diez. Las orejas que conservan más estructura pueden corregirse a veces antes, y en adultos no hay límite de edad. El momento exacto se define en la valoración.
¿Cómo se reconstruye una oreja con microtia?
Depende del grado. Cuando falta casi toda la oreja, se esculpe un armazón con cartílago de las costillas del propio paciente y se coloca bajo la piel en varias etapas. Cuando la oreja conserva buena parte de sus estructuras, a menudo se reconstruye la que existe: se despliega la parte enrollada, se refuerza el cartílago y se redefine el borde, a veces en un solo tiempo.
¿La cirugía de microtia mejora la audición?
La reconstrucción del pabellón mejora la forma de la oreja, no la audición. Si hay pérdida auditiva por un conducto cerrado, se valora por separado con un otorrinolaringólogo o audiólogo, que puede proponer abrir el conducto o un dispositivo auditivo; cuando se planea, se coordina con la reconstrucción.
¿Cuántas cirugías se necesitan?
Con cartílago costal, habitualmente dos o más etapas separadas por varios meses. Las orejas con más estructura pueden resolverse en una sola cirugía, a veces con un retoque posterior. El número exacto de tiempos se define en la valoración, según el grado y la piel de la zona.
¿La oreja reconstruida crece con el niño?
Cuando se construye con cartílago propio, sí: es tejido vivo que acompaña el crecimiento, y por eso se procura operar cuando la oreja sana ya alcanzó casi su tamaño adulto. Un armazón sintético no crece.
¿Cuánto cuesta la reconstrucción de oreja por microtia en Puebla?
No hay una cifra única: depende de la técnica, de si se usa cartílago costal, del número de etapas y de los honorarios de hospital y anestesia. El costo definitivo se determina en una consulta privada de valoración con el Dr. Arístides Arellano, de $800 MXN, que se cobra por separado.
Antes y después

Microtia de la oreja derecha, vista de tres cuartos. Antes y a la semana de la cirugía, con los puntos aún colocados; la forma termina de asentarse en los meses siguientes. Los ojos se ocultan para proteger la privacidad del paciente.
Fotografías de pacientes reales, publicadas con su consentimiento informado por escrito. Los resultados pueden variar de una persona a otra; estas imágenes no constituyen una promesa de resultado.
Cada caso es distinto. Conversa tu caso en una valoración personal.
Agendar valoración por WhatsAppToda cifra publicada en este sitio es aproximada y no constituye una cotización. Cualquier procedimiento o tratamiento requiere primero una consulta privada de valoración con el Dr. Arístides Arellano —$800 MXN, se cobra por separado—, y es en esa consulta donde se determina el costo definitivo de tu caso.
Contenido informativo; no sustituye una consulta médica. Los resultados pueden variar de una persona a otra.


